Proyectan inversiones por 15.000 millones de dólares para el Caribe

Los siete departamentos de esta región concentrarán el 80% de obras claves para el desarrollo económico del país en minería, hidrocarburos y energía.

Desde enero del 2021, y por espacio de cinco años, la costa Caribe del país se convertirá en el foco de desarrollo de grandes megaobras minero energéticas, que son calificadas por el Gobierno como prioritarias y de interés nacional.

Así, en los territorios y en aguas frente a las costas de Córdoba, Sucre, Bolívar, Atlántico, Magdalena, La Guajira y Cesar se desarrollarán sendas iniciativas en los frentes de energía eléctrica, hidrocarburos y minería que serán pieza clave para el desarrollo económico del país.

Y las inversiones estimadas por cuenta de los proyectos de energía renovable, sumado a las iniciativas de transmisión eléctrica, a las dos plantas térmicas a carbón de última generación, a los bloques petroleros para la extracción de crudo y gas natural, tanto en tierra firme como costa afuera, y a la ampliación de la refinería más grande del país, entre otros, estarían por el orden de los 15.000 millones de dólares.

Esta cifra llama la atención, indicaron varios analistas del sector a Portafolio, no solo porque representaría cerca de dos puntos del PIB, sino que de paso abriría la puerta a más de 200.000 empleos directos, sin contar los indirectos, número que aún no se podría calcular.

RENOVABLES EN LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA

El botón a mostrar en el desarrollo del sector energético en la costa Caribe corre por cuenta de los proyectos para la generación de energía renovable ubicados en La Guajira y Cesar, y que concentran el 90% de las iniciativas de fuentes limpias del país, y que ayudarán a dar el paso en la llamada transición energética.

“Entre las dos subastas de energía el país quedó con 14 proyectos asignados, nueve eólicos y cinco solares. Hay un pipeline de fuentes limpias con 2.500 megavatios (Mw). Además, el Ministerio expidió el Decreto 829 que reduce los tiempos para acceder a sus beneficios tributarios”, señaló Diego Mesa, ministro de Minas y Energía.

Cálculos de la citada cartera indican que las inversiones estimadas para el desarrollo de estas obras serían superiores a los US$2.000 millones.

A lo anterior se suma el proyecto de la línea de transmisión Colectora II, que será la encargada de entregar la energía que producen estas fuentes al Sistema Interconectado Nacional (SIN) y cuya inversión será de US$180 millones.

Otro de los potenciales de la costa Caribe radica en los grandes bloques petroleros en los que se está extrayendo lo que será la oferta de gas natural, como ocurre en la actualidad en los departamentos de Córdoba y Sucre, y que ayudará a cubrir la demanda de este combustible en todo el territorio nacional.

Lo anterior sin contar, con las áreas asignadas en el Proceso Permanente de Asignación de Áreas (PPAA) de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y que a mediano plazo elevará la oferta de este combustible.

“Algunos de estos proyectos ya están en ejecución y otros en estructuración, generando más de 20.000 empleos. Por eso esperamos que se pueda dar una reactivación oportuna y responsable, para que así se adelanten estas obras en el menor tiempo posible”, explicó Orlando Cabrales, presidente de Naturgas.

Las inversiones estimadas son por más de US$2.500 millones y tiene que ver con la exploración, producción, transporte y distribución del energético en la región de la costa Caribe, y el resto del país.

Además, en las aguas del Mar Caribe colombiano ya hay asignadas para desarrollo, y están en proceso de exploración y producción (E&P) una treintena de bloques que se convertirán en el mediano y largo plazo en otro de los grandes remanentes de crudo y gas para la nación.

La firma de nueve contratos en el 2019, para la E&P costa afuera permitió que empresas de la talla de Ecopetrol, Petrobras, Repsol, Shell, ExxonMobil y Noble Energy, hagan parte del boom en esta tarea petrolera en las citadas aguas.

“Estos contratos de exploración significan un gran paso para el país en muchos frentes. Incrementaremos el conocimiento de la disponibilidad de recursos costa afuera, expandiremos la frontera de exploración en aguas profundas”, señaló Ana María Duque, presidenta de Shell en Colombia.

Además, de la operación costa afuera llegan grandes inversiones iniciales, porque además de los US$250 millones que desembolsará Ecopetrol y los US$5 millones de dos convenios de Repsol, se suman los US$100 millones por los contratos de Shell y los US$400 millones anunciados por parte de Petrobras.

La nueva dinámica en este frente de operación, dinamizó el tema de las Zonas Franca Permanente Costa Afuera (Zfpca), y registros de la ANH indican que a la fecha han sido declaradas cuatro, las cuales ya están en operación y ubicadas cerca a Cartagena, Barranquilla, Santa Marta y Riohacha.

“Bajo este esquema podrán acceder a gavelas fiscales incluidas en el régimen de zonas francas”, explicó Armando Zamora presidente de la ANH.

OTRAS INVERSIONES

El Caribe colombiano también contará con dos de las mas modernas termoeléctricas con base a carbón y tecnología ultra supercrítica, La Luna en Cesar y Termobijao en Córdoba, cuya tecnología generarán bajos niveles de co2.

El primer proyecto, cuyo operador será la multinacional Sloane, es uno de los complejos térmicos para la generación de energía que roba la atención del sector eléctrico del país, por la misma magnitud del proyecto, y ya cuenta con luz verde para el inicio de su montaje, y tendrá una inversión por US$1.600 millones.

Por su parte, el segundo parque térmico, y que su batuta estaría en manos de la multinacional IC Power, no ha establecido aún el monto de su inversión (pero analistas del sector estiman que el costo sería cercano a los US$1.200 millones). Lo que si pudo establecer este diario, es que una vez se tengan todos los permisos, las respectivas bancas de inversión terminarán de hacer los cálculos para definir la viabilidad financiera para iniciar su montaje.

Así mismo, la administración de Ecopetrol ya puso en marcha la ampliación de la Refinería de Cartagena (Reficar), proyecto que busca integrar la planta vieja a la nueva, con la meta para procesar más de 200.000 barriles de petróleo por día (bpd) desde finales del 2022 con una inversión de US$140 millones.

Tomado de Portafolio