¡Diálogos o imposiciones!

Camilo Sánchez, presidente de Andesco.

Tomado de Portafolio

 

La cultura popular recuerda que no es lo mismo mirar que observar, oír que escuchar o charlar que dialogar. Ante los anuncios reiterados de la búsqueda de acuerdos nacionales para temas como una eventual aventura constituyente, reforma tributaria, cambios en servicios públicos u otras tantas en el tintero, es indispensable iniciar un diálogo sincero, abierto, sin imposiciones, reconociendo las diferencias, refrendándolas técnicamente para avanzar en firme.

Diariamente los mensajes son contradictorios. El nuevo ministro del Interior plantea que su labor será generar todos los espacios de diálogo y búsqueda de concertaciones; dice que la constituyente será desarrollada por el próximo Gobierno, que no tratará el tema de reelección y se moderará el lenguaje entre las partes. Sin embargo, simultáneamente, varios de los ministros y el presidente en sus intervenciones utilizan un lenguaje agresivo, atizando una narrativa de discriminación y desprecio hacia el empresariado, borrando con el codo el supuesto diálogo y continuando con la polarización.

Luego de escuchar el discurso del presidente el 20 de julio, queremos ratificar que nuestro sector de servicios públicos siempre ha estado dispuesto a llevar a cabo las reformas necesarias para actualizar procesos tecnológicos y focalización adecuada de subsidios, entre otros temas, sin arrasar lo que funciona mediante una concertación técnica y sin imposiciones populistas.

Claramente las cifras del Dane y otras instituciones gubernamentales son plenamente positivas, quedando claro que en estos 30 años se dieron enormes avances en cobertura, calidad y continuidad gracias al modelo existente.

Reiteramos nuestra disposición a realizar cambios para mejorar, cerrando brechas sobre todo en las zonas rurales. Igualmente, bienvenidas las comunidades organizadas que participen activamente de estos procesos, las cuales deberán adecuarse técnicamente para poder complementar la labor de prestación de servicios, con la debida vigilancia y control para que no se conviertan en otra fuente de corrupción y, de esta manera, ofrecer más y mejores servicios en todo el país al mejor precio posible, indicando que a nivel técnico no es serio bajar tarifas por ley, esto debe hacerse a través de organismos especializados como la CRA y la CREG, recordando además que esta última aún no cuenta con sus 6 expertos, para desarrollar la regulación sin poner en riesgo la suficiencia financiera de las empresas.

Preocupa que los anuncios de diálogo sean sólo un discurso para adormecer y apaciguar al país, parecen ser otra cortina de humo para distraer los escándalos de corrupción y malos resultados del Gobierno. Además, se sigue descalificando a quienes piensan distinto y no aceptan sus propuestas a rajatabla.

Fishman dijo: “Saber escuchar es más que tener la capacidad de escuchar las palabras de los demás; es, principalmente, poseer la capacidad de dejar de oír nuestras propias palabras”.